El caminó fue relativamente corto, así lo sentí; no hubo necesidad de audífonos, ver a la gente por la ventana, o sentarme en el fondo del autobús, solo con leer “Me gustas, tienes e-mail? Peter-ec@gmail.com” fue más que suficiente.
Llegué a mi casa y fui directamente a mi habitación.
- Buenas noches –escuché decir a mi madre desde la sala
No me quedo más remedio que regresar a saludarla, no podía permitir una pelea por algo tan sencillo, este día no podía perder su toque. Prendí la lap top y fui en busca de ella.
- Lo… lo siento, buenas noches mamá –dije algo torpe
- Todo bien? Te escuchas algo extraño –dijo mientras doblaba una pestaña para no perder la página del libro que leía
- Si, nada de qué preocuparse. Tu sabes los exámenes me ponen en un modo que ni yo mismo entiendo
- Si estudiaras estarías más tranquilo
- Buena idea, ya me voy –sin disimular en lo más mínimo las ganas que tenía de irme
- Vete pues, así me dejas terminar mi libro –con tono de venganza- pero antes asegúrate de darle de comer a sebastián, de acuerdo?
- De acuerdo
Nuevamente en mi habitación, tecleé la contraseña para iniciar sesión; en ese aspecto soy muy cuidadoso con mis cosas, digo, son mías no? No debo darle a nadie la oportunidad de verlas sin mi consentimiento. Mientras me conectaba al Messenger, fui a alimentar a sebastián que se encontraba en el jardín; no había si quiera había abierto bien la puerta cuando ya estaba recargado sobre mi pierna, se alejó un poco y empezó a caminar en dos patitas, cuando tiene hambre siempre hace eso. Como siempre su traste de comida estaba perdido en algún lugar del jardín y no tenía tiempo de buscarlo, tomé un puño de croquetas y lo deje en el suelo.
Para cuando volví, ya estaba conectado. Saque el papel de mi bolsillo y cuidadosamente lo desdoblé, y letra por letra escribí su dirección y mande la invitación. Mi parte parecía estar completa, qué más podía hacer aparte de esperar?.
Tomé el teléfono y marque a casa de Alex.
- Diga?
Por el tono de voz supuse que era su mamá, así que trate de sonar lo más educado posible. No es que no lo fuera si no que, hay que quedar bien con la mamá de los amigos.
- Buenas noches señora, se encontrará Alejandro?
- Patrick, cierto?
- Sí
- Es imposible que no pueda reconocer tu voz, es muy agradable
- Eh.. gracias señora –dije cortante; deseaba hablar con su hijo, no con ella
Esperé unos segundos hasta que llegó Alex al teléfono.
- Qué onda, pasa algo?
- No nada, pero que no puedo llamarte? Digo si quieres puedo colgar –mientras me recostaba sobre mi cama
- Relájate sentido. Es que no es muy común que llames, por eso se me hizo raro
- No, hehe. Solo que ya no me pude despedir y quería ver cómo te fue en el examen
- Antes de que te diga algo, aunque no te puedo ver, sé que estás sonriendo y hay algo que hiciste y te mueres de ganas por contármelo
Aunque no llevamos mucho tiempo desde que nos conocimos, Alex me conoce mejor que nadie, y se dio cuenta mucho más rápido de lo que me imagine, de cualquier manera no iba a decirle; como dije antes hice algo que no acostumbro a hacer. Además solo conseguí su correo, no hay nada serio como para quemarme con una tontería.
- Claro que no, solo quiero saber cómo te fue, en serio
- Y esperas que te crea? Hahaha pat, pat… pat –dijo sarcásticamente
- Hey! Nada de “pat” ehh, sabes que no me gusta, siento como si yo fuera mi mamá
- Entonces… me vas a decir?
- Está bien
A veces me cuesta entender, el por qué soy tan débil mentalmente. Me cuesta tanto decir no, que me desespera.
- Ok, te escucho –dijo atento
- Lo que pasa es que conocí a una chica
- Y eso es lo que no podías decir?
- Ya ya, no digas nada. Quieres que te cuente o no?
- Sigue pues
- La conocí después del examen
- Es de la escuela?
- No, la conocí en la tienda de discos. No hablé con ella, pero te puedo decir que me tiene cautivado. Conseguí su correo y…
- A ver, a ver… tienes su correo y no hablaste con ella? –interrumpió
- Es difícil de explicar, pero si. Ahora pues estoy esperando a que me acepte y ver que pasa
- Hay Patrick, te encanta complicarte la vida. Si allá en la escuela está el montón de lagartonas atrás atrás de ti.
- Pero es diferente
- Como digas, y cuando me la presentarás
- No te estoy diciendo que no la conozco
- Pero en cuanto lo hagas, debo darle el visto bueno
- Ok yo te digo, y para que veas que no solo por eso te hable. Ahora si me dirás como te fue en el examen?
La plática no se alargó más de unos 40 minutos. Entre discusiones por quien había contestado correctamente la prueba y una que otra pregunta sobre “la misteriosa chica” que había conocido, el hambre se había apoderado de mi.
- En la escuela seguimos no? Muero de hambre y si no bajo pronto, mamá no me servirá la cena
- Ok, entonces te veo mañana, vale? Salúdame a tu mamá y suerte con tu nuevo amor –dijo en tono burlón la última frase
- Hahahaha claro que si doctor corazón. Hahaha cuídate
- Haha igual, bye
Colgué el teléfono y baje a la cocina, desde las escaleras ya podía percibir el aroma de la cena, ese olor que solo la comida casera puede tener. En el comedor ya se encontraba mi padrastro esperando a que le sirvieran su plato; un hombre alto, tez blanca, grandes ojos negros y cejas pobladas, cabello corto, corpulento, si no lo conocieras jurarías que es militar.
- Buenas noches, antho
Se llamaba Anthony, pero demasiado largo para mi, además una abreviación podría dar paso a una relación de mayor confianza.
- Que hay Patrick? –tratando de sonar “juvenil”
- Muero de hambre
- Pues eso está por resolverse –dijo mi madre, poniendo un traste de espagueti en el centro de la mesa
- Me agrada esa voz –dijimos a una voz antho y yo
Mi madre nos sirvió suficiente a cada uno de nosotros y con la radio de fondo, comenzamos la cena; al terminar deje a los amorosos esposos lavando los trastes, era una bonita imagen, compartiendo hasta los momentos más simples; y sin poder evitarlo pete volvió a mi mente, en ese momento pensé como sería mi vida a lado de un hombre.
Volví a mi cuarto, y revise la computadora; nada, aun no me había agregado, o si lo hizo, tarde demasiado abajo y esta noche lo había perdido. Aun era temprano, no pasaba de las 10 de la noche; apague la computadora, tome una cobija y me metí en la cama.
Mirando al techo, sin muchas ganas de dormir, todo tipo de pensamientos venían a mi cabeza, de los cuales en la mayoría estaba presente “la misteriosa chica”. Algo que esa y otras noches me quitó el sueño fue, “… y cuando llegue el momento, ¿cómo explicaré lo que siento a mi madre?” a lo que yo mismo respondía “Patrick! Cuanto tienes de conocerlo?, algunas horas; que sabes de el? Que tiene un tatuaje de jack, deja de pensar tonterías i ponte a dormir” hice caso a mi propio regaño, y lentamente me dormí.



4 comentarios:
:O qieroo maas!!
qee mal plaaaaaaaaaaaan!!
T-T
ni me dijistee qe abias subiido tu fiic beibe u_u
</3
sino ando de chismosa x ahi e_e
no lo se u_u
aww mueroo x mas
peete y patriiick
shalalalaalaaaa *--*
waw*.*,,
qe mal, todabia sin ningun rastro de
peteT.T, haha aveces asi me pasa, me regaño yo sola y haci entiendo jaja,
teqieroo krlos,, y ya espero el cap 3! muajaja!
ok ya,, jaja, tqm, baee:D
:D de verdad qe me
facina como escribes
esta genialisimo el
cap ^^ bueno ps me voy!!
sig escribiendo!!
y esperare el cap 3
cuidate byeee!
porfaaaaaaa as el capitulo 3 :D
tqiiero saludootess!!!!
T_T lloraare si no lo acess u.u
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