Déjame contarte mi historia…
Miércoles… pero que semana, los exámenes en la universidad me traen muerto, a quien se le ocurre hacer los exámenes por la tarde cuando se supone que vamos a clases por la mañana. Un cambio así no me deja estudiar, y eso se verá reflejado en mis calificaciones.
La siesta terminó, la alarma de mi celular sonaba puntualmente al cuarto para las 5, tome una ducha rápida, preparé un lápiz y un borrador, más que suficiente para un examen; la mochila se sentía vacía así que tome una libreta y salí de mi casa.
Noviembre estaba por terminar, y el frio de diciembre se dejaba sentir. El viento que chocaba contra mi rostro, arrancaba una sonrisa de vez en cuando a las personas a mí alrededor, pero estoy acostumbrado a esto, tan igual, tan repetitivo, tan rutinario. Llegué a la parada de autobuses, afortunado que no tuve que esperar mucho tiempo. Como de costumbre al terminar de pagar, me fui hasta el asiento del fondo, es más cómodo y solitario, una buena estrategia para escapar de las pláticas sin sentido de las personas que sienten que todo el mundo desea contarle sus cosas. No han pasado ni 5 minutos desde que subí y comienzo a aburrirme, escuchar música mientras veo a las personas por la ventana hará más entretenido el viaje, después de todo aun quedan 40 minutos perdidos en el olvido; hora de sacar los audífonos.
La universidad no luce como siempre, todos estamos en total sincronía, que farsa la frase “nadie piensa lo mismo”. En este momento todos pensamos en el mismo pequeño gran detalle, pasar los exámenes, y es fácil de darse cuenta. Mientras recorro los pasillos, me voy contagiando de la preocupación que se irradia afuera de los salones, todo es tan gris…
- Patrick! –gritó Alex mientras corría tras de mi
Alex es mi mejor amigo, estoy más que agradecido de haberme encontrado a alguien como él, es difícil para alguien de 17 años como yo estar en una clase donde todos sobrepasan los 18, eso que importa en 4 meses tendré la edad que ellos tienen. De cualquier manera Alex es el mejor amigo que pude haber encontrado, tenga 17, 30 ó 100 años.
- Hey! Qué onda? –me detuve y viré para esperar por el
- Por un momento creí que ya no te alcanzaba –dijo agitado pero con una sonrisa amigable para comenzar la charla- listo para el examen?
- Eso espero, pero listos o no debemos apurarnos antes de que nos dejen afuera –le di un pequeño empujón y corrimos hacia el salón
El examen definitivamente no fue lo que esperaba, estaba demasiado sencillo o quizá había estudiado lo suficiente porque fui de los pocos que terminamos rápido, Alex seguía adentro, con señas, evitando la atención del maestro, le dije que tenía que irme pues aun debía pasar al centro comercial a comprar unas cosas, el asintió con la cabeza y me marché de la universidad.
Las puertas automáticas se abrieron de par en par y pude sentir el aire acondicionado que, sinceramente, no era mejor que el aire fresco de allá afuera; pero era agradable, no me podía quejar. Mientras caminaba sin un rumbo fijo, iba haciendo memoria de que era lo que necesitaba para la casa, sabía que mi mamá me había encargado un par de cosas, pero por estar estudiando no le puse atención. Creo que era comida para sebastián, nuestra mascota, un cachorrito french puddle, blanco, juguetón, y lo peor de todo, mordelón como solo él. Si creo que era eso, como aun no estaba seguro opté por ir a dar una vuelta por la plaza; después de todo salí temprano del examen y tenía tiempo de sobra. Llegue a lo que es para mí la tienda más importante de la ciudad, “Mix Up”, si vas a dejar pasar el tiempo, hazlo viendo discos de música. Entré apresuradamente y me fui directo a la sección de “rock alternativo”; no soy de los que escuchan un rock muy ligero que más que eso, suena popero, ni tampoco un rock pesado, en donde no distingo un golpe de la batería de un grito del vocalista. Y allí estaba yo, revoloteando entre las hileras casi sin fin de discos, esperaba con ansias no encontrar algún disco de mi agrado, porque así no tendría la necesidad de gastar mi dinero. De pronto un chavo poco más alto que yo se acercó a mi lado, fue realmente extraño porque hubo algo en el que me llamó mucho la atención, probablemente fue ese tatuaje de “Jack” en su brazo derecho, supongo que le debió haber dolido un poco, pero se veía muy bien hecho. Pasaron unos segundos hasta que encontré un disco que parecía bueno, en cuanto lo saque de su lugar, esta persona volteó a ver lo que había escogido y miro con curiosidad, volteé a ver su rostro y sonrió, y esa sonrisa llamó muchísimo más mi atención que el tatuaje que había visto anteriormente; me puse nervioso y lo único que pude hacer fue dirigirme a la caja lo más rápido posible.
- Encontró todo lo que buscaba? –preguntó amablemente la cajera
- Sí, creo que si –entregue el dinero lo más rápido que pude y salí del lugar
Justo enfrente de la tienda había un desnivel para que pudieran bajar los carritos del supermercado, y dejaba una pequeña barda donde la gente puede sentarse. Caminé unos metros y me senté sobre aquella barda, abrí el disco sin mucha emoción, creo que inconscientemente me quedé allí solo para verlo de nuevo; repetidamente giraba la cabeza para ver si había ya salido de la tienda; y sin darme cuenta el ya estaba sentado a escasos 30 centímetros de mi. No tenía la menor idea de el por qué, aunque de cierto modo deseé que pasara, no supe que hacer más que continuar abriendo el disco. Sentía su mirada sobre mí, desde siempre he percibido cuando la gente posa sus ojos en mí y muchas veces me ha sacado de aprietos, he de decir. Volteé a verlo y nuevamente me sonrió; su sonrisa era tan perfecta, jamás me había fijado en alguien de este modo, en pocos segundos escaneé su cabello, sus ojos, su nariz, sus labios, me sentía realmente atraído a él. Automáticamente abrí mi mochila, guarde el cd y saqué un lapicero y una hoja que arranque de mi libreta; y comencé a escribir una nota. Una nota que jamás imaginé que podría escribir.
“Me gustas. Tienes e-mail?”
Fue todo lo que escribí, claro y conciso, nada que ver con lo que yo soy. Doblé la hoja en cuatro partes y me quedé allí sin hacer nada, hasta que lentamente acercó su brazo hacia mí y extendió su mano, como queriendo decir “déjame ver”, sin poner mayor resistencia le entregué el papel. Después de terminar de leer la minúscula frase, volvió a extender su mano hacia mí, entendí que ahora necesitaba el lapicero y un tanto nervioso se lo di. Instantes después me regresó la nota, el lapicero y se marchó; aun seguía algo impactado por el momento, deseaba leer su respuesta, pero podía esperar, por el momento lo veía caminar entre las personas. En cuanto lo perdí de vista abrí el papel y allí estaba, había escrito su correo electrónico, sin embargo no escribió otra cosa. Por mi mente pasó “qué diablos haces aquí?”, guardé la nota en mi bolsillo y salí tras él. Caminé, caminé y caminé y no lo encontré. Cansado de buscarlo, me dirigí hacia el supermercado para comprar el alimento de sebastián, y durante el camino, mi mirada no dejaba de tratar de discernir a… “Peter”, por lo que pude deducir tomando en cuenta el correo que había escrito.
Ya con el alimento del pequeño perro, algo decepcionado por no haberlo alcanzado, y a la vez feliz de al menos haberlo conocido, me dirigí a la salida de la plaza. Caminaba por el costado derecho cuando esa sensación se apoderó de mí nuevamente, viré hacia el lado izquierdo y venia el caminando, íbamos en direcciones contrarias; disimuladamente lo vi y una vez más sonrió de la misma manera que la primera vez, vamos! Estaba jugando conmigo? Eso parecía y decidí jugar con él. Me detuve y me hice tonto viendo los televisores en uno de los aparadores de la tienda más cercana que encontré, de reojo noté como caminaba hacia a mí, no pude evitar soltar una sonrisa de nerviosismo, más que nada. Cerré los ojos y suspiré profundo. Para cuando los volví a abrir, ya no estaba, parecía que se había esfumado.
Entre búsquedas y sonrisas el tiempo se había ido, tenía que regresar a mi casa o me metería en serios problemas, ya podía escuchar a mi mamá y mi padrastro cuestionándome donde había estado todo ese tiempo. Subí al autobús me senté un uno de los lugares de hasta adelante, saque la nota de mi bolsillo y la contemplé perdido en la noción vacía del tiempo.



6 comentarios:
Aunque como lo veo, y a mi estilo de vida suena mui fantasioso pero esta genial, i sobre todo como describes las sonas i los lugares, no se por que presiento conocer la ecenografia q plantas en la historia hahaha pero no quiero deducir amm.. sera solo una historia o un hecho de tu vida real ???? zaludos
waw*.*
ya esperando comentar este gran cap de inicio!, que uf,, desde cuando? haha, ehh, em encanta como escribes tontitoo! asii bn redactado todo tu!, *.*, hay quien no se emocionaria con el papelito?, bueno me voy porque ya te estoy dando mucha lata,, cdt y sigue asi!,, pq con esto me picare ( osea leiiendo, no creas otra qosa eh) tqm! cdt baee:D
woow!! buen inicio de capitulo... espero y sigas escribiendo... ya kiero leer el siguiente ;D
zaludoz
ala vergaa!! no mames
me qede piqadaa!!
yaa publica otraa en serioo
soi tu fiel animadooraa
me enqantoo
es como un libroo
qe te ennvuelve en la histooriiaa
.......................
tqiierOO (L) <3 by: GraveyardGirl;D
awwmm me ennqantoo me dejastee
piiqada ,, ya publica el siigiientee!!
wiiii
super lindoo
me ennqantha como descriibes
todo es como un libroo
te ennvuelvas en la histooriaa
redacttas mui biiemm,,
ssaaludoote$$
tqierO by: GraveyardGirL<3
aaaaah amo este cap ^^
de verdad, mas cuando
describe a Pete :D si
es mi parte favorita de
lo de su tatoo me hiciste
tirara baba xDD bueno
me voy! esperare el 2do
capitulo :DD
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